Deja de perseguir aprobaciones por WhatsApp.
Tus clientes entran a una dirección tuya, ven su semana con tu marca delante, aprueban lo que les vale y piden cambios en lo que no. Y lo que no aprueban, no se publica.
Desde una sola conexión de LinkedIn publicas como tú o como cualquiera de las páginas de empresa que ya administras.
Cada cliente entra a su propio portal a ver su calendario, sus contactos captados y sus métricas.
Lo que el cliente no aprobó, no sale, aunque tuviera fecha puesta.
De tu borrador a publicado, sin una sola llamada.
Cargas los datos de su empresa
A quién le habla, su tono, sus temas y lo que no puede decir. A partir de ahí todo lo que se genere para esa cuenta sale con su voz y no con la tuya.
Lo haces túPreparas la semana
Escribes y programas igual que para cualquier cuenta propia, cada pieza en el calendario de ese cliente.
Lo haces túEl cliente entra a su portal
Por el subdominio de tu agencia, con el acceso que le das tú. No hay herramienta que aprender: ve su semana y poco más.
Lo hace tu clienteLee, comenta y decide
Aprueba lo que le vale y pide cambios en lo que no. Cada pieza queda con su estado, así que dejas de perseguir respuestas por WhatsApp.
Lo hace tu clienteSolo entonces se publica
La aprobación es una compuerta de verdad sobre la publicación, no un visto bueno decorativo: lo que el cliente no aprobó no sale, aunque tuviera fecha puesta.
Lo hace la plataformaLos resultados vuelven a su portal
Ve lo que se publicó, cómo fue y qué contactos entraron. La conversación del mes deja de ser "qué has hecho" y pasa a ser "qué hacemos ahora".
Lo hace tu clienteTu marca arriba. La nuestra en ninguna parte.
Tu subdominio
Tus clientes entran por el subdominio de tu agencia, no por linkechat.com.
Tu nombre en la puerta
La pantalla de acceso lleva el nombre de tu agencia. Si el cliente pierde el acceso, te lo pide a ti.
Tu marca en pantalla
El portal lleva tu nombre arriba. Para el cliente, la herramienta eres tú.

El error que cuesta tres meses de obra
AprobadoCinco preguntas antes de firmar con un proveedor
Por revisarLo que medimos en cada planta
Pidió cambiosTu cliente no puede romper nada.
- Ver su calendario y lo que está por salir
- Aprobar una pieza o pedir cambios
- Ver sus contactos captados y sus métricas
- Publicar y programar
- Crear y editar lead magnets
- Lanzar y parar secuencias de outbound
- Conectar y desconectar cuentas
- Cambiar topes de ritmo y horarios
Todas tus cuentas, en una pantalla.
Tu perfil, tus páginas de empresa y las cuentas de tus clientes conviven en el mismo sitio. Abres o cierras el portal de cada cliente cuando toca.

Antes de mover a tus clientes aquí.
Por el portal, no. Entra por el subdominio de tu agencia y ve tu marca en pantalla. Dicho claro: es marca blanca de cara al cliente, no un acuerdo de reventa ni una licencia que puedas revender como producto propio.
Hoy es un subdominio dentro de nuestro dominio de portales, con tu nombre delante. El dominio propio está en el plan pero todavía no está hecho, y preferimos decirlo antes que después.
No se publica. La pieza se queda esperando con su fecha y su estado a la vista, y tú decides si la cambias de fecha o se la recuerdas. Nunca se publica por defecto por el hecho de que llegara la hora.
No tiene por dónde. Publicar, outbound, lead magnets y conexiones le están cerrados. Lo único que decide es si aprueba una pieza o pide cambios.
Cierras su portal y el cliente deja de entrar. Lo decides tú, cuando toca.