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Condiciones del portal de cliente

El portal que tu agencia ha abierto para ti: qué ve ella, qué decides tú y qué pasa con tus datos si os separáis.

Versión
2026-08-24
En vigor desde
24 de agosto de 2026
A quién aplica
La empresa o el profesional cuya presencia en LinkedIn gestiona una agencia, y cada persona a la que esa empresa invita a entrar al portal.

1.Qué es este portal

Este portal es la ventana a lo que tu agencia está haciendo con tu presencia en LinkedIn. Lo ha abierto ella, se sirve en su subdominio y lleva tu logo o el suyo. La herramienta que hay debajo se llama Linkechat.

No es una red social ni un cliente de LinkedIn. Desde aquí no se publica, no se escriben mensajes privados y no se toca la configuración de ninguna cuenta. Es el sitio donde ves cómo va, apruebas lo que va a salir con tu nombre y consultas a la gente que ha llegado.

El portal existe mientras tu agencia lo mantenga encendido. Ella puede apagarlo en cualquier momento desde su panel, y el acceso se corta en ese mismo instante para ti y para todas las personas que hayas invitado. Linkechat puede además suspenderlo si la agencia deja de estar al corriente de pago o incumple sus condiciones.

2.Quién te ha dado el acceso y cómo entras

Tu agencia invita por correo electrónico. La dirección de correo es la llave: el acceso va atado a ella, no a la persona que la usa.

Hay dos formas de entrar y tu agencia elige una. En la primera, ella genera una contraseña y te la hace llegar por su canal habitual; esa contraseña no queda guardada en claro en ningún sitio, tampoco para Linkechat, y solo se enseña una vez a quien la genera. En la segunda, pides desde la pantalla de entrada un código de seis cifras que llega a tu correo y caduca a los 60 minutos.

Si tu agencia gestiona varias empresas y ha invitado a la misma dirección de correo en más de una, entras una sola vez y eliges cuál quieres ver. Es una cuenta con varias puertas, no varias cuentas.

El portal se sirve en el subdominio de tu agencia. Entrar por el subdominio de otra agencia no muestra nada tuyo, aunque estés invitado en las dos.

  • Comparte el acceso solo con quien deba verlo: quien tenga tu correo y tu contraseña ve exactamente lo que ves tú.
  • Si alguien de tu equipo se marcha, pídele a tu agencia que retire su invitación. La retirada tiene efecto inmediato.
  • Si cambias de correo, el acceso hay que rehacerlo desde el lado de la agencia: la invitación vieja seguiría abriendo la puerta.

3.Qué ves aquí, sección por sección

El portal tiene tres secciones: Dashboard, Calendario y Leads.

Dashboard te dice cómo va: cuántas publicaciones esperan tu respuesta, cuántas están programadas, cuántas se han publicado, y las medias de impresiones y reacciones de los últimos 30 días comparadas con los 30 anteriores. Son las mismas cifras que ve tu agencia, calculadas con el mismo código, para que nadie discuta sobre dos números distintos del mismo mes.

Calendario es una rejilla mensual con lo que está programado y lo que ya salió, con su texto, su imagen y una vista previa del perfil que firma. Desde ahí respondes a lo que espera tu decisión.

Leads son las personas que han llegado a través de las publicaciones con recurso. Verás de cada una lo que LinkedIn expone y lo que ella misma dejó: nombre y apellidos, foto de perfil, dirección de su perfil de LinkedIn, titular, empresa, cargo, país y localidad, grado de conexión, el comentario con el que entró, la fecha, si se le entregó el recurso y, cuando lo facilitó, su correo electrónico.

Hubo secciones de Contenido, Lead magnets e Inbox. Se retiraron del menú y sus direcciones ya no devuelven datos a un cliente.

  • Solo ves las cuentas de LinkedIn que tu agencia ha asignado a tu ficha. Nunca las de otro cliente suyo.
  • Solo ves los leads que vienen de tus propias publicaciones con recurso. Si no tienes ninguna, la sección aparece vacía en vez de enseñar la cartera de la agencia.
  • Si no tienes ninguna cuenta asignada todavía, el portal no te muestra contenido y tampoco te deja escribir nada.

4.Qué ve tu agencia de tu paso por el portal

El portal no es una ventana de un solo sentido. Tu agencia ve cuándo entró por última vez cada persona invitada, quién ha recibido ya su acceso y quién no ha entrado nunca.

De cada publicación queda registrado quién de tu equipo respondió, qué decidió, cuándo, y el texto exacto del comentario si pidió cambios. Si alguien corrige el texto de una publicación desde aquí, queda registrado quién lo hizo.

Las notas que dejes sobre un lead y los cambios de estado que le pongas se guardan con su autor y llegan a tu agencia. Ese es su propósito: son el hilo entre vosotros dos.

De la aceptación de estas condiciones se guarda la fecha, la versión del texto, su huella digital, tu dirección IP y el navegador desde el que la marcaste. Ese registro no se puede modificar ni borrar después.

5.Qué puede hacer cada permiso

Tu agencia asigna a cada persona invitada uno de tres permisos. El permiso decide qué puede tocar, no qué puede ver: los tres ven lo mismo.

  • Viewer, o solo lectura: mira el dashboard, el calendario y los leads. No aprueba, no pide cambios, no edita textos, no califica leads y no deja notas.
  • Reviewer, o revisor: además de mirar, puede pedir cambios sobre una publicación explicando el motivo, corregir su texto mientras esté esperando respuesta, cambiar el estado de un lead y dejar notas. No puede dar la aprobación.
  • Approver, o aprobador: todo lo del revisor y además la aprobación de las publicaciones. Es el permiso que tu agencia asigna por defecto a quien invita.

6.Quién publica en tu nombre y cómo funciona la aprobación

Quien publica es tu agencia, desde la cuenta de LinkedIn que tú le has autorizado a operar: tu perfil personal, la página de tu empresa, o las dos. Tú no entregas tu contraseña de LinkedIn a Linkechat: la conexión se hace a través de un proveedor especializado y la sesión vive allí.

Con el portal encendido, una publicación de tus cuentas nace retenida y no sale aunque llegue su hora. El recorrido es este: tu agencia la prepara como borrador, te la manda y aparece esperando tu respuesta; tú apruebas o pides cambios; tu agencia da el visto bueno final y solo a partir de ahí entra en la cola de publicación.

Mientras una publicación esté esperando tu respuesta, o después de que hayas pedido cambios, puedes corregir el texto tú mismo en lugar de describir el cambio. Deja de poderse en cuanto tu agencia da el visto bueno final: a partir de ese momento, lo que se va a publicar ya no se mueve. LinkedIn no admite más de 3.000 caracteres.

Para pedir cambios hay que escribir el motivo. Sin él, tu agencia recibe un rechazo sin saber qué corregir, que es justo la llamada de teléfono que este portal existe para ahorrar.

Conviene que sepas una cosa con claridad: el visto bueno final es de tu agencia, y técnicamente puede darlo sin que tú hayas aprobado. El portal deja tu respuesta registrada y se la enseña al lado del botón, pero la decisión última de publicar es suya. Si lo que acordasteis es que sin tu aprobación no sale nada, eso es un acuerdo entre tú y ella, no una regla que aplique Linkechat.

Si el portal se apaga, lo que estuviera esperando tu respuesta se libera y vuelve a ser publicable sin ella. Es deliberado: si no, apagar un portal congelaría publicaciones esperando a alguien que ya no puede entrar. Las publicaciones creadas cuando no había portal activo nunca pasan por este circuito.

7.Lo que no se hace desde aquí

El portal es de consulta y decisión, no de operación. Estas cosas son el oficio de tu agencia y se quedan de su lado, aunque te afecten.

  • No se publica ni se programa nada directamente: solo se aprueba lo que ella prepara.
  • No se responde a los mensajes privados de LinkedIn. Responder desde aquí sería escribir en tu nombre sin que ella lo supiera.
  • No se configuran las publicaciones con recurso: ni su palabra clave, ni los mensajes automáticos, ni los seguimientos.
  • No se vincula ni se desvincula ninguna cuenta de LinkedIn.
  • No se accede a los datos de ningún otro cliente de tu agencia.

8.El día que dejas a tu agencia

Cuando la relación termina, tu agencia apaga el portal o archiva tu ficha. El acceso se corta en ese momento para ti y para todas las personas que invitaste, y el aviso de que ha ocurrido te lo da ella.

Ese gesto no borra los datos. Las publicaciones, sus métricas y los leads se crearon dentro de la cuenta de tu agencia y siguen ahí; tu ficha de cliente se archiva en lugar de borrarse, porque borrarla haría perder de quién era cada publicación. Lo que sí desaparece es tu forma de verlos.

Si quieres una copia de tus leads, o quieres que se supriman, pídeselo a tu agencia. Es ella quien decide sobre esos datos y quien tiene que instruirnos: Linkechat los trata por encargo suyo y no atiende por su cuenta una petición que contradiga a quien se los encargó, salvo que la ley nos obligue.

Lo que ya se publicó en LinkedIn se queda en LinkedIn. Retirarlo se hace allí, desde la cuenta que lo publicó.

Si crees que tu agencia no está atendiendo una petición sobre tus datos, escríbenos a soporte@linkechat.com. Te diremos al menos quién es el responsable de esos datos y le trasladaremos tu petición.

9.Con quién tienes la relación

Tu contrato es con tu agencia. El precio, el alcance del trabajo, los plazos y lo que se te prometió son cosa suya. Linkechat no es parte de ese acuerdo y no responde de él.

Linkechat es el proveedor de la herramienta. Trata los datos por encargo de tu agencia y siguiendo sus instrucciones, bajo un contrato de encargo del tratamiento que ella ha firmado con nosotros. Tu agencia es la responsable de esos datos; nosotros somos el encargado.

Linkechat no te cobra a ti nada por este portal. Lo paga tu agencia.

Ni Linkechat ni tu agencia pueden garantizar resultados en LinkedIn. El alcance, las impresiones y quién ve una publicación los decide LinkedIn, y sus reglas cambian sin avisarnos.

El servicio puede interrumpirse por mantenimiento, por una incidencia de un proveedor o por una restricción de la propia LinkedIn. Haremos lo razonable por que dure poco, pero no lo comprometemos como un plazo.

10.Aceptar estas condiciones

Estas condiciones se aceptan en el primer acceso, marcando una casilla que no viene marcada. Junto a ellas se acepta también la política de privacidad de Linkechat.

Se registra qué versión aceptaste, la huella digital del texto exacto que tuviste delante, la fecha, tu dirección IP y tu navegador. Ese libro de firmas es de solo añadir: nadie puede editar ni borrar una aceptación, y si el texto cambiara sin cambiar de versión, la huella dejaría de cuadrar y se vería.

Cuando se publique una versión nueva de este documento, se te volverá a pedir en tu siguiente acceso.

Si no estás de acuerdo con esto, no entres al portal y díselo a tu agencia. Tu relación con ella no depende de que aceptes: lo que depende es el acceso a esta herramienta.

Versión 2026-08-24 · huella sha256 f1f536890aa76383

Esa huella se calcula del texto que acabas de leer. Cuando alguien acepta este documento se guarda junto a su aceptación, así que siempre se puede comprobar qué versión exacta tuvo delante.